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9/4/13

José Luis Sampedro: pensa, opina, reacciona!


"Al principio sorprende. ¿Qué pasa? ¿De qué nos alertan? El mundo gira como cada día. Vivimos en democracia, en el estado de bienestar de nuestra maravillosa civilización occidental. Aquí no hay guerra, no hay ocupación. Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y su decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países? ¿O hace tiempo que se ha evolucionado de otro modo?" Fragmento do prólogo de Indignaos de Stéphane Hessel escrito por Sampedro.


Engado este texto "Por la lectura". Un máis dos seus compromisos; neste caso, coas bibliotecas aportado por Mariano Coronas.

"Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.
Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.
Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.
Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir –eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada.
En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio
b) es objeto de una sanción.
Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?
Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?
Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. 
Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña".
¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

JOSÉ LUIS SAMPEDRO


Ata sempre, profesor!!!






24/10/12

"O Olimpo"


Universos persoais: 

       "Parece mentira que poidan caber tantos libros nunha casa", reflexiona o escritor Antonio García Teijeiro ao verse rodeado dos preto de 16.000 exemplares que posúe. "Comecei cun cuarto para eles, repleto de estantes, pero foron aumentando e invadindo todos os espazos. E o curioso é que seguen entrando; é como un milagre permanente", describe.

         A literatura infantil e xuvenil, na que se inclúe o escritor, está a rozar o teito, mentres que dorme rodeado de poesía, unha das súas paixóns (máis de 3.000 obras) e discos-libro. Novela galega, estranxeira, castelá, latinoamericana; libros de ensaio literario e poético, memorias e biografías esténdense ao seu antollo polo resto da casa.

           Un lugar especial no seu salón, que García Teijeiro bautizou como "O Olimpo", é o "fogar" dos libros aos que ten un especial cariño. Alí "viven" os que lle dedicou Rafael Alberti, poeta co que mantivo unha relación estreita. O máis prezado é unha antoloxía en árabe. A xoia convive con outros exemplares de amigos como Casares, Ferrín, Haro Tecglen ou Dámaso Alonso. Os títulos de Celia, de Elena Fortún, que herdou da súa nai, é outro dos seus tesouros.

          Cos libros escritos por el, Teijeiro mantén un rito: "Gardo sempre catro exemplares e dous máis para cada fillo". "Sería imposible vivir sen libros e sen discos", conclúe convencido.

19/3/12

Emilia Pardo Bazán: Sanxenxo e a lectura


Solíamos veranear en la provincia de Pontevedra, en las Rías Bajas, comarca encantadora si las hay en el país gallego,(…) En tan privilegiado suelo tenemos una posesión vasta y pintoresca, y una casa solariega muy antigua, la Torre de Miraflores (…); y mientras se le echaban no sé qué remiendos al desmantelado torreón, alquilamos una vivienda en Sangenjo, (…), situado al pie de la misma finca. El dueño nos dejó los muebles, y entre éstos se contaba una BIBLIOTECA que me parece estar viendo, repartida en desorden por viejos estantes pintados de azul y picados de polilla. ¡QUÉ HALLAZGO!

Era yo de esos niños que leen cuanto cae por banda, hasta los cucuruchos de especias y los papeles de rosquillas; de esos niños que se pasan el día quietecitos en un rincón cuando se les da un libro, y a veces tienen ojeras y bizcan levemente a causa del esfuerzo impuesto a un nervio óptico endeble todavía. Obra que cayese en mis manos y me agradase, la leía cuatro o seis veces y de alguno, señaladamente del Quijote, se me quedaban en la fresca memoria capítulos enteros, que recitaba sin omitir punto ni tilde. (…). Cualquiera me arrancaba de allí. ¡Libros, muchos libros, que yo podía revolver, hojear, quitar, poner otra vez en el estante!

Texto adaptado de Apuntes autobiográficos. Emilia Pardo Bazán. 1886
 Información aportada pola Casa-Museo Emilia Pardo Bazán de A Coruña


Non é casualidade pois,  que quen nos convide a ler no municipio sexa Emilia Pardo Bazán. Ela, que pasou algúns veráns en Sanxenxo deixa constancia nestes apuntes autobiográficos da súa paixón polos libros e a lectura e de cómo descubriu de nena esa biblioteca na casa de aluguer de Miraflores.
Alí mesmo, no pazo de Miraflores, os días 12 e 13 de abril,  temos unha cita coa lectura, os contos e dona Emilia Pardo Bazán. 

29/4/10

Beatus qui legit




Unha homenaxe aos libros e aos lectores.  
Beatus qui legit, recollido do  profesor Alonso Montero.


Grazas a Biblioteca Milladoiro de Malpica pola galería de retratos compartida e a tod@s os que a fixeron realidade.


14/5/08

HORA DE LER



- ¿Ler polo mero feito de ler?

-Si, ler por ler é fantástico. Non hai que esquecer que a literatura debe ter un punto de inutilidade, como todas as cousas belas. Non sempre hai que buscarlle unha función ás cousas e a lectura é unha delas.
Emili Teixidor

Vías: Cuentos de bolsillo
Lali

27/1/08

Ler na cama.

Leer en la cama proporciona algo mas que entretenimiento: una peculiar sensación de intimidad. Leer en la cama es un acto egocéntrico, inmóvil, libre de las ordinarias convenciones sociales, invisible para el mundo y que, por producirse entre las sábanas, en el reino de la lascivia y de la pereza pecaminosa, participa de la emoción de la cosas prohibidas.

Alberto Manuel. Una historia de la lectura.

Un mundo sen libros.

Algúns non poden imaxinar un mundo sen paxaros;
outros non poden imaxinar un mundo sen auga,
polo que a min se refire eu non podo imaxinar un mundo sen libros.

Jorge Luis Borges

Educarnos na estupidez.

La historia del libro corre paralela a la de la censura. Una de las cosas esenciales que proporciona la lectura es aprender a pensar, y no hay nada más peligroso para el poder que un pueblo pensante. La tarea del político es más fácil frente a un pueblo idiota, educarnos en la estupidez es quitarnos los libros, y eso siempre ha sido tarea de dictadores.

Alberto Manguel, en unha entrevista en El País

¿Que son as bibliotecas?

Al fin y al cabo ¿qué son las bibliotecas sino archivos de nuestros gustos, museos de nuestros caprichos, catálogos de nuestros placeres?

Alberto Manguel, autor de Una historia de la lectura.

De viaxe polas bibliotecas

No sé por qué hay ahora en el mundo tanta gente que viaja para ver pinturas. Si fuesen verdaderamente personas cultas visitarían también las bibliotecas, buscando incunables, o comprarían libros para hacérselos dedicar en los cafés que todavía frecuentan los escritores malditos. Ver museos no me parece más importante que escuchar música o leer, pero se ve que a todos los turistas les ha dado por las artes plásticas.

Mauricio Wiesenthal.El esnobismo de las golondrinas