17/8/08

O tesouro do capitán Flint


Almudena Grandes escribe un artigo hoxe no Pais Semanal que non podo deixar de compartir cos Bibliómanos sobre a lectura e a súa capacidade de contaxio.















Que nos dure este verán de libros para poder espallar todo o seu disfrute ao longo do curso!!!!!


Cogió el libro para no derrumbarse. Cuando lo abrió le faltaba poco. Ella no sabía educar a un niño, pero eso era lo de menos. Lo de más es que tampoco quería. No había tenido hijos porque no le había dado la gana de tenerlos. Sólo se había casado una vez, a los 20 años, y desde que a los 24 su marido se fue de casa, no había vuelto a vivir con nadie. A los 29 encontró a su hombre ideal, guapo, inteligente, simpático y con un proyecto de vida compatible con el suyo, entre otras cosas porque trabajaba en una empresa de cruceros y pasaba embarcado la mitad del año. No solían pasar juntos más de 10 días de vacaciones, pero no le importaba. Le gustaba estar sola en aquel apartamento limpio, blanco, silencioso, donde sólo solía escucharse el ruido del mar. Ahora, sin embargo, estaba oyendo el ritmo machacón de una PlayStation, el roce de unos dedos sobre un joystick y, en segundo plano, el eco de la música que escapaba de los auriculares del iPod que su sobrino ponía al volumen máximo. Por eso, y para no hacer nada de lo que después pudiera arrepentirse, cogió el libro.

Se lo había regalado en el aeropuerto, antes de embarcar, y él lo había mirado con desdén. ¿Y esto qué es? Es una novela de aventuras, contestó ella, ¿no la has leído?, pues no sabes la suerte que tienes… A mí no me gusta leer, le había dicho él, a mamá sí, pero… En ese momento, a los dos se les llenaron los ojos de lágrimas. Los padres del niño se habían matado en un accidente de coche hacía tres meses, y él, que sólo tenía 11 años, había vivido desde entonces en su propia casa con sus abuelos paternos, que ya habían tenido que volverse a su ciudad. Ella, la única hermana de su madre, aceptó entonces el destino que había esquivado durante 39 años, y se dijo que vivir con un niño no podía ser tan difícil. Al llegar a la playa, ya había comprendido que se equivocaba.

Su sobrino no había querido hacer absolutamente nada. Ni pisar la playa, ni darse un baño, ni conocer el pueblo, nada. ¡Qué guapo, tienes TDT!, había dicho al llegar, y ADSL también hay, ¿no? Mientras tanto, aquel libro único, escogido, seguía encima de la mesa del salón, en el mismo sitio donde él lo había tirado al llegar. Cada vez que lo veía se hundía un poco más, por eso lo cogió, se lo llevó a la terraza, se sentó en una butaca y empezó a leer.

Quince hombres van en el cofre del muerto, ron, ron, ron, la botella de ron… La grosera canción que Billy Bones, borracho y pendenciero, entonaba en la posada del Almirante Benbow fue la primera cosa agradable que le pasó en tres días. Había leído aquel libro dos veces, la segunda hacía casi 20 años, y no creía recordarlo tan bien, pero disfrutó de cada página como si no supiera que el pobre señor Hawkins iba a morir, que el doctor Livesey le advertiría a Billy que el ron lo iba a matar, que el ciego Pew iba a ponerle en la mano la mota negra…

–Tía… –la Hispaniola estaba a punto de zarpar de Bristol con el memorable, adorable, irresistible Long John Silver a bordo–. Tía, son casi las once, ¿no vamos a cenar?
–Claro –ella le miró, le sonrió y se levantó con el libro en la mano–. Ahora mismo.

Siguió leyendo mientras cocía la pasta, mientras ponía la mesa, mientras aliñaba unos tomates, y dejó a Jim Hawkins a su lado, escondido en un barril de manzanas, cuando se sentaron a cenar.
–Ese libro –el niño la miraba con los ojos muy abiertos– es el que me compraste el otro día, ¿no?Ella asintió con la cabeza y un gesto distraído, mientras se preguntaba si en aquel pueblo podría encontrar aquella otra novela única, escogida, del único y escogido verano de sus 10 años.
–¿Y te gusta de verdad?
–Muchísimo. Así que a ver si te terminas pronto la pasta, que me muero de ganas de seguir leyendo.

Los dos se rieron, aunque ella notó que su sobrino la miraba con un interés que nunca había visto en sus ojos. Después, cada uno volvió a lo suyo; él, a sus aparatos, ella, a la isla del pirata Flint, pero el niño se rindió antes.

–Tía, son casi las dos de la mañana… ¿No te vas a acostar?
–Claro –Israel Hands tenía un cuchillo escondido, pero por fortuna no sabía que Jim le había visto cogerlo–. Ahora mismo.

Se llevó el libro a la cama y no se durmió hasta que lo terminó. Por la mañana se levantó antes que su sobrino y se fue al pueblo como si le fuera la vida en ello. Cuando volvió, hacia las doce, el niño estaba sentado en la terraza, con un vaso de leche por la mitad y La isla del tesoro entre las manos. Ella sacó de una bolsa Los hijos del capitán Grant, le besó muchas veces y se sentó frente a él, a leer.

Qué buen verano, pensó, antes de que el profesor Panagel empezara a hacer de las suyas.




El tesoro del capitán Flint. Almudena Grandes
EL PAIS SEMANAL - 17-08-2008
Imaxes de Lali

16/8/08

Navarra, unha semana de libro.


Dende BIBLIOMANÍA queremos aplaudir a iniciativa que a Asociación de Hoteis Rurais de Navarra organizou para a semana do 24 ao 31 de agosto. Trátase da SEMANA DO LIBRO, unha iniciativa que, baixo o lema Ideas peregrinas, pretende modernizar o sector e adecualo á evolución do turismo.

Gústanos, ademais de inflarnos de optimismo, que o LIBRO sexa o elexido para modernizar o sector. Para a asociación, o crecemento da oferta, a irrupción e consolidación de Internet como canle de información e comercialización, e a aparición do concepto low-cost esixen algo máis que un cambio de imaxe e por iso o seu obxectivo de ckrear e reckrear produtos que contribúan a dar satisfacción a unha demanda que pide experiencias que enriquezan.

Dentro destas iniciativas enmárcase esta primeira Semana do Libro. Co slogan A palabra en xogo pretenden que turistas e autóctonos vivan unha semana de intercambio e coñecemento, unha semana para escribir, escoitar, conversar, ler e imaxinar con palabras reinventadas, paseadas, aireadas e intercambiadas.

A nosa noraboa pola idea,desexarlle éxito e que esta iniciativa se consolide e propague.

Consultar programa aquí.
Web da asociación: http://www.reckrea.com/

9/8/08

Beijing 2008



“Los reyes, por parecerles que la melancolía en los vasallos suele despertar malos pensamientos, procuran tener alegre el pueblo y entretenido con fiestas públicas y a veces con ordinarias comedias; principalmente solemnizaban el día que fueron asuntos al reino con hacer que se renovasen los juegos que los gentiles llaman Olímpicos, en el mejor modo que podían. Señalaban premio a los corredores, honraban a los diestros, coronaban a los tiradores y subían al cielo de la alabanza a los que derribaban a otros en la tierra.

Hacíase este espectáculo junto a la marina, en una espaciosa playa, a quien quitaban el sol infinita cantidad de ramos entretejidos que la dejaban a la sombra; ponían en la mitad un suntuoso teatro, en el cual, sentado el rey y la real familia, miraban los apacibles juegos”.

Miguel de Cervantes, “Los trabajos de Persiles y Sigismunda”.

(Imaxe: pekin08.es)(VÍA: MI SIGLO)

6/8/08

Dorón Benatar

Bibliomanía recibiu estes días un comentario grato e inesperado de Dorón Benatar, detective protagonista de Dorón Benatar y el libro de los nombres muertos novela primeriza da autora mexicana Aida Berliavsky editada por El Tercer Nombre. A novela foi presentada no Círculo de Bellas Artes de Madrid e tivo como padriños a Juan Cruz e a Clara Sánchez.


Pídenos D.B. unha reseña do seu libro e nós encantados, pois é unha novela que promete non deixar indiferente ao lector. Realmente é un tipo curioso e orixinal, que se convirte en detective privado por estar canso de facer suplencias en colexios ricos con alumnos só preocupados polo seu pelo, a súa roupa e o seu móvil.

O entorno no que se recrea a acción tamén forma parte do atractivo do libro porque nel descríbese ao Madrid actual, mesturando a realidade cotiá con sucesos máxicos e extraordinarios. Só queda ler o comentario que Clara Sánchez fai da obra para interesarnos por tela xa na nosa biblioteca.

Se queres comezar a lelo, pincha aquí

3/8/08

Un paseo polo Barrio das Letras

Se hai un sitio no que se respira literatura en Madrid, ese é o chamado Barrio de las Letras onde viviron escritores da talla de Cervantes, Lope de Vega, Góngora ou Quevedo. Pasear pola rúa Huertas fai que miremos ao chan e nos paremos a ler as letras douradas que recollen verbas que inmortalizaron estes literatos, ademais de atoparnos con placas coa súa biografía.

A praza de Santa Ana, sempre concurrida está flanqueada polas estatuas de Calderón e Lorca. Moi próxima , na rúa do Príncipe atopámonos co Teatro Español e o Teatro da Comedia, dúas salas emblemáticas da cartelera cultural madrileña.

Paseemos pois, aínda que sexa de forma virtual por este barrio.

2/8/08

The Remains of the Day

¿ Xustificarías que alguén queira quitarche o libro que estás a ler en soedade? ¿ Pensarías que tratan de de invadir a túa intimidade? ¿ E se ese alguén fora a persoa que amas en silencio? ¿ E se ademáis esa persoa á que amas trata ao mesmo tempo de insinuarseche ?
Este momento de especial tensión dramática é o que se recolle en The Remains of the Day do director James Ivory, baseada na novela de Kazuo Isiguro e protagonizada por Anthony Hopkins e Emma Thompson, unha escena de amor e desdén na que aparece por medio a lectura dun libro.

O protagonista, o señor Stevens ve interrumpida a súa intimidade cando a señorita Kenton trata de saber que está lendo. A dignidade e trascendencia que otorga o protagonista o seu traballo como maiodormo está por enriba de todo sentimento, o que xustifica a súa actitude fría e distante ante calquer feito que poida alterar a súa vida entregada a ese fin.
O vídeo recolle este maxistral momento onde descubrimos que este "perfecto cabaleiro" tamén pon a lectura o servizo da súa formación, nunca por deleite. Os sentimentos sempre ocultos, os mesmos que lle impiden comprender o amor que Miss Kenton sinte por el.